Era un caluroso dia de Enero y me llega una invitación a la puerta de mi departamento, la traía un mensajero, sólo firmé y recibí la misiva. Mi ex se casaba el próximo mes.
La primera impresión que tuve al abrir el sobre fue llorar, lloré como una imbécil, lloré mucho tirada sobre mi sofá de cuero negro, lloré y en un acto de masoquismo y sadismo saqué nosé de donde las cartas que nos escribimos cuando teníamos 18, las fotos, la guitarra, estuve hecha un mar de lágrimas, y tomé sola, brindé a solas con su recuerdo, me emborraché hasta más no poder y caí rendída sobre la alfombra.
Al dia siguiente no comí, no bebí nada, sólo me senté a la orilla de mi balcón a ver el mar, el ocaso y finalmente el cielo estrellado, había esperado con tantas ansias que él regresara, pero qué podía esperar de él, sólo éramos amigos, su novia no me llevaba porque sabía que una 'ex' es un elemento peligroso, yo tampoco pretendía acercarme mucho a ellos, pero tengo la certeza de que la idea de invitarme a la boda fue de ella, por hacerme daño, entre mujeres no nos podemos mentir, ella sabe que yo amo con mi vida, y mis vidas futuras a Iven, lo amo, lo amé desde que lo ví por primera vez, pero la vida es así, el destino y nosotros lo quisimos así, ahora él se casa, luego de 4 años de estar sin él, se casa. bien por él, le deseo lo mejor al lado de esa estúpida.
Ese mes pasó tan rápido y había llegado el esperado día, la boda de Iven y Kasandra, yo estaba muerta de tristeza, pero no por eso iba dejar de asistir, me puse mi mejor vestido, y mi peinado tambien fue el mejor. A la boda de mi ex no podía demostrar que mi amor seguía vivo, como me quedé soltera desde que él me dejó decidí ir con mi hermano.
Daban las 6 de la tarde y mi hermano vino a recogerme en su harley, me quedé de una pieza cuando supe que íbamos a viajar en moto, pero aún así me subí y llegamos a tiempo a la iglesia, allí estaba Iven con su traje de gala, tan guapo, tan lindo, tuve ganas de correr a sus brazos y decirle que no se casara, que yo lo amaba más que nadie en el mundo que siempre lo amaré, pero sin embargo sólo busqué que su mirada diera con la mía y le dije hola de lejos, él sonrió y asintió con la cabeza. Era demasiado tarde, su boda era inminente.
Llegó la estúpida novia, vestida con un simple vestido, despeinada, nada fuera de lo común, a mí no me impresionó, la gente aplaudía mienstras yo pedía a Dios me perdóne por sentir ese maldito amor dentro de mí que me estaba calcinando por dentro.
La ceremonia comenzó. el padre comenzó a hablar sobre la vida en pareja, y todo su sermón, el coro entonaba el Ave María, y mi corazón lloraba por dentro, mi alma estaba inquieta por escapar de mi cuerpo, mis manos sudaban profusamente, mis brazos y mis piernas comenzaron a temblar, en eso sentí una blanca y helada mano sobre la mía, mi hermano que estaba conmigo en las peores me miraba con un gesto enternecedor, tratando de sosegar mis demonios, yo estaba que no cavía dentro mío de la tristeza, no lo pude contener y comencé a llorar en completo silencio, mis lágrimas corrían por mis mejillas a borbotones, de pronto sentí dos miradas sobre mí, eran la mamá de Iven y su hermana menor, me miraban con cierta lástima, cómo diciendo 'pobrecilla, tener que soportar tanto dolor', yo traté de discimular, pero no podía controlar mis lágrimas.
El padre dijo aquellas palabras que siempre se dicen antes de casar a los novios: ' Si en esta sala hay alguien que se oponga a esta union que hable ahora o calle para siempre, yo quería levantarme y decir ' YO ME OPONGO', pero mi hermano me había agarrado fuertemente de la mano y con sus ojos parecía amenazarme para que no me levante de mi sitio, pero en eso un hombre alto de tez blanca y con lágrimas en los ojos se levantó y dijo: ' Kassy, tú no te puedes casar con Iven', perdóname mi gran amigo, pero tú y Kassandra no se pueden casar, no pueden...
Yo más que todos los invitados no podíamos creer lo que sucedía, un tipo amigo en común de los novios se había parado dispuesto a frenar la boda y de pronto ese hombre se acercó al pasillo del centro y se arrodilló diciéndo: ' PERDÓNAME AMIGO, PERDÓNENME TODOS EN ESTA CEREMONIA PERO NO LO PUEDO OCULTAR, KASSANDRA ESTÁ EMBARAZADA DE 2 MESES, PERO ESE HIJO NO ES DE IVEN, ESE HIJO QUE ELLA LLEVA DENTRO ES MÍO, ES MÍO, VAMOS KASSANDRA DILE LA VERDAD A IVEN, TÚ Y YO NOS SEGUÍAMOS VIENDO A ESCONDIDAS, LUEGO QUE TERMINARAS CONMIGO TÚ Y YO SEGUÍAMOS VIENDONOS EN MI CASA Y HASTA EN LA TUYA, TÚ FAMILIA LO SABE Y SIEMPRE CALLÓ, NOSOTROS NOS AMAMOS, POR QUÉ INSISTES EN MANETENER LA FARSA, TÚ ME AMAS A MÍ, VAMOS KASANDRA DÍLE LA VERDAD, TÚ ME AMAS A MÍ'
Kassandra cayó al suelo en un mar de lágrimas diciendo que todo lo que ese hombre decía era mentira, la novia estaba presa del pánico, Iven la cogió de los hombros zarandeándola pidiéndole que desmienta lo dicho por su amigo, él le dijo que jure por Dios ante en altar que eso era mentira, Kassandra no pudo y se aventó en los brazos de su madre a llorar, mientras Iven le dijo: El que calla otorga Kassandra, Iven corrió escapando del barullo de la gente, corría desesperadamente como si algun demonio lo estuviera persiguiendo, cuando Iven estaba por llegar a la puerta del gran templo Kassandra gritó: Perdóname Iven, PERDÓNAME POR FAVOR....
Yo que no podía dilucidar si eso era un sueño mío, metí la mano al bosillo de mi hermano quitándole las llaves de su nave y corrí tras de Iven, me detuve un segundo para quitarme los tacos, y corrí descalza tras de él, pero Iven ya iba muy lejos ante la miráda de los transeúntes que veían a un novio escapar de una boda corriendo confundido y sin sentido, yo subí a la moto de mi hermano, encendí los motores y me fuí tras de Iven, cuando estuve cerca lo cerré y le dije: 'Iven, sube', él me miró lloroso y siguió corriendo, yo bajé de la moto y lo cogí de la camisa y le dije: ¡Oye! te he dicho que te subas carajo, dónde mierda vas a ir sólo, ¿a dónde huevón?, déjame ir contigo, te va hacer falta alguien con quien desquitarte y aquí estoy, yo, puta madre Iven, yo te quiero, y me duele en el alma verte así, tú sabes que tú eres más que mi amigo, eres mi alma imbécil, puta madre!, me duele verte así huevón, súbete a la moto, vámos lejos, te voy a ayudar a escapar de aquí...
Iven se prendió de mi como si fuera un niño perdído, y lloró desconsolado, no dijo palabra alguna, sólo lloró y subió conmigo a la moto, nos fuímos a mi departamento, le dí un té de hiervas que me daba mi abuela para los nervios, más una pastilla para dormir en dosis duplicada e Iven se quedó dormido, yo fuí a casa de su madre y le pedí discreción, le dije que me lo iba a llevar a Piura, a su tierra, quizás necesite recargar energías y liberarse de las malas vibras, que yo ya había pedído vacaciones en mi trabajo, que confíe en mí.
Su madre notablamente triste me entregó un maletín con sus cosas que ya estaba preparada para el viaje de la luna de miel, la madre, el padre y la hermana de Iven, me pidierón que lo cuide y que les mantenga comunicados sobre nuestro viaje, le dije que Iven no quería que nadie supiera donde iba a estar, su madre me dio las gracias y yo salí corriendo, separé dos pasajes en avión a Piura para la mañana siguiente, alisté mi maleta y traté de dormir esa noche.
No pude dormir, me la pasé contemplando a Iven, su rostro tan tranquilo, tan callado, tan hermozo, no podía dejar de acariciar sus cabellos, sus brasos, sus piernas, él estaba profundamente dormido, y yo vigilando sus sueños.
A la mañana siguiente le dí un café negro, él se notaba devastado, pero sin poner peros tomó el café, se vistió y subió al auto, mi hermano nos esperaba fuera y cuando Iven se puso de espaldas mi hermano me guiñó el ojo y acercánse a despedirse de mí, me dijo al oído: 'Es el destino, sólo hazlo feliz esta vez hermanita, pero todo con calma, no lo olvides'
Partimos en el vuelo de las 10, Iven iba triste, yo iba como su guardaespaldas mirando a todos lados para que nadie conocido nos viera, de pronto una estúpida apareció cerca de nosotros, era Kassandra que venía buscándonos seguramente, yo tuve que apresurar a Iven a subir al avión, felizmente esa desgraciada no nos vió, pero estoy segura que va seguir jodiéndole la vida a Iven y a mí tambien......
LLegamos a Piura, estamos bajo una Palmera acá en la Playa Máncora, Iven está mucho mejor, me ha hablado después de 48 horas de silencio total, me ha agradecido estar con él en el peor momento de su vida, me ha prometido olvidar esa tragedia y vivir de nuevo, aún no pasa nada entre nosotros, es muy temprano, pero me ha dicho que me quiere un montón, y me ha abrazado, somos amigos de la ptm!... esta noche saldrémos a una cena en el Restaurant Puntarenas, vamos a celebrar mi cumpleaños....
.........
Autora: Yo.